miércoles, 28 de septiembre de 2016

"Trump y Clinton se subieron al ring de la telepolítica"

 

Trump y Clinton se subieron al ring de la telepolítica

Por Leandro Morgenfeld 
Artepolítica 

28 de septiembre de 2016



Estados Unidos, la cuna del showbiz, logró hace medio siglo transformar también la política en un espectáculo. Desde el famoso primer debate televisado, el 26 de septiembre de 1960, en el cual el joven y carismático John F. Kennedy descolocaba a Richard Nixon –rehusó maquillarse, transpiró exageradamente, se mostró nervioso-, casi todos comprendieron que, para la telepolítica, a veces una imagen o un gesto valen más que mil palabras. Scioli lo padeció en carne propia, cuando el saldo de Argentina Debate fue el nada espontáneo beso que Juliana Awada le estampó al final a Macri, viralizado luego por el aceitado aparato de propaganda comandado por Durán Barba.

El lunes por la noche asistimos a una suerte de Super Bowl de la política estadounidense, promocionado como el debate presidencial con más audiencia de toda la historia –más de 80 millones de televidentes-, superando el récord de 1980, cuando el actor devenido en político, Ronald Reagan, superaba a James Carter, imposibilitando su reelección e inaugurando una ofensiva neoconservadora que se prolongó por más de una década.
La expectativa era mayúscula: el desafiante Donald Trump, magnate de la especulación inmobiliaria, cuya fama se multiplicó gracias al reality “El aprendiz” (aquel en el que iba despidiendo participantes con el latiguillo You are fired!) iba a enfrentar a la incombustible Hillary Clinton, última sobreviviente de uno de los dos clanes políticos que dominaron la escena política en Washington en la posguerra fría. Contra todos los pronósticos, la candidatura del republicano no sólo no se desplomó al ritmo de sus ya casi cotidianos exabruptos, sino que llegó al primer debate casi igualando a su rival en intención de voto, según revelan las encuestas, esa otra gran pasión estadounidense.  
El reciente desvanecimiento de Hillary, durante los actos del 11 de septiembre, pusieron el tema de su salud nuevamente en primer plano. Donald insistió en que esta mujer no tenía el temple para ser presidenta, menos Comandante en Jefe de las tropas imperiales. ¿Aguantaría Hillary los 90 minutos de un combate a 6 rounds, con las punzantes chicanas con las que Trump fue demoliendo a cada uno de sus contendientes en la interna republicana? Sí, lo hizo. Y salió airosa. Si el empresario tuvo un comienzo auspicioso, que auguraba al menos una victoria por puntos, luego de los primeros 30 minutos perdió la iniciativa, y Hillary logró colar tres o cuatro comentarios irónicos de su estudiado guión. Estas estocadas pusieron nervioso a Trump, al punto tal que terminó levantándole el tono al moderador del debate, cuando lo contradijo en relación con su apoyo a la invasión a Irak en 2003.

Enumeremos algunas impresiones sobre la carrera electoral, luego del mojón que implicó este primer debate. 

1. Hay que tener en cuenta ciertas características singulares del sistema electoral estadoundiense. En primer lugar, el voto no es obligatorio, por lo cual para la demócrata será clave saber cuántos de los espantados con Trump finalmente irán a votarla, siendo que ella también cosecha un altísimo índice de rechazo. 

2. No hay sólo dos candidatos, sino cuatro con cierta relevancia. Gary Johnson, del Partido Libertario, y Jill Stein, del Verde, suman más de 10% de intención de votos, según las encuestas, aunque el sistema bipartidista no les permite participar en los debates, por lo tanto habrá que ver cuántos de esos votantes terminan optando por un voto “útil” a Clinton, considerándola el mal menor. 

3. La elección no es directa, sino a través del colegio electoral. No gana el que más votos populares obtenga, sino el que consiga al menos 270 de los 538 electores. Y, quien se impone en cada estado, se queda con el 100% de los representantes: no hay reparto proporcional. Entre 30 y 40 estados son electoralmente previsibles: son siemrpe rojos (republicanos) o azules (demócratas).a elección la definen los otros 10 a 12 swing states, o sea los oscilantes. Allí se concentrarán en las próximas seis semanas los actos proselitistas y los centenares de millones de dólares que aceitan la maquinaria de la plutocracia estadounidense. 

4. Ambos candidatos pertenecen, con matices, a la familia neoliberal y, más allá de lo que digan en la campaña, no van a modificar los lineamientos fundamentales del llamado “gobierno permanente” de Estados Unidos. Sin embargo, ésta es una elección atípica desde el inicio, lo cual plantea prevenciones frente a los análisis tradicionales. 

5. En al campo demócrata, pese al apoyo compacto que la ex primera dama recibió por parte de su partido y sus multimillonarios aportantes, Bernie Sanders –el único senador extrapartidario de la Cámara Alta- cosechó el 46% de los votos en las primarias, obligándola a modificar en parte de discurso. Hillary, a diferencia de lo que le ocurrió con Obama hace 8 años, esta vez salvó la ropa, pero tiene un problema: como encarna al establishment político de Washington, muchos jóvenes entusiasmados por la retórica socialista del senador de Vermont se muestran renuentes a movilizarse y hacer campaña en favor de quien es considerada una  representante del 1% que gobierna contra el otro 99%.

6. Existe un extendido hartazgo hacia el sistema político y económico norteamericano. El tema es cómo y quién lo canaliza. Trump trata de presentarse como un outsider para capturar el voto anti-política, traccionando a su favor el rechazo al establishment de Washington, tan bien retratado en la popular serie House of Cards. En el debate, Trump acusó a Clinton de ser parte de quienes gobiernan hace 30 años, responsables de la crisis de empleo que derrumbó el American dream. Más allá de sus comentarios misóginos, xenófobos y favorables a la libre portación de armas sin regulación estatal, que tanto nos indignan y que encuetran eco en un sector no menor de la sociedad estadounidense, lo cierto es que Trump promete la defensa de los puestos de trabajo en Estados Unidos (5 millones de empleos fabriles perdidos en últimos 15 años, por eso dice rechazar el NAFTA y el TPP). Sobre ese sensible tópico versó su intervención en los primeros minutos del debate, insistiendo en que no va bien la economía de Estados Unidos, como pretenden exhibir Obama y Clinton.  Los más de 45 millones de pobres que viven en la principal potencia del mundo parecen darle la razón, al menos en esta parte del diagnóstico

7. Si uno se quedara sólo con el debate, no habría dudas de que Clinton debería ganar. Ahora bien, hay que confrontar las propuestas apenas moderadamente progresistas que exhibió ante Trump (más impuestos a los ricos, garantía estatal de ciertas prestaciones en salud y educación, respeto a las minorías, reivindicación de las mujeres, regulación de la portación de armas, tolerancia hacia los inmigrantes) con su larga trayectoria como senadora y Secretaria de Estado. Como recuerda en un reciente artículo John MacArthur, director de Harper’s Magazine, la biografía política de Hillary dista de ser progresista: votó la invasión a Irak en 2003 (a diferencia de Obama o Sanders), dio tres discursos por 225.000 dólares cada uno ante banqueros de Goldman Sachs, apoyó siempre los tratados de libre comercio (fue la que negoció la firma del Acuerdo Transpacífico –TPP-, aunque ahora diga que se opone), impulsó el bombardeo contra Libia, alentó inicialmente a los islamistas radicales en Siria, fue parte del Consejo de Administración de WallMart entre 1986 y 1992 –de fuerte historial antisindical-, junto a su marido, apoyó la desregulación de WallStreet en los noventa, y el giro del Partido Demócrata, que abandonó por aquellos años cualquier atisbo de defensa del estado benefactor. O sea, por más que, frente a Trump, Hillary aparezca como una cándida exponente de la socialdemocracia, en realidad es una fiel representante del llamado "gobierno permanente" de Estados Unidos, aunque para la campaña deba travestirse de progresista. 

8. A esas contradicciones de su rival apuntó reiteradas veces Trump en el debate: lindas tus palabras, Hillary, pero son sólo eso, palabras. También le recordó que los afroamericanos estaban cansados de ser cortejados, cada cuatro años, para luego ser abandonados sin más. 

9. Ese es otro de los datos a tener en cuenta para analizar el pulso de las elecciones. Si en la campaña vernácula los candidatos le hablan a un “argentino medio”, y prima lo políticamente correcto, según el sentido común establecido, en el caso de la sociedad estadounidense, mucho más diversa y fragmentada, cada uno le habla a su base electoral. O a su teleaudiencia. Trump pretende algo que para muchos es imposible: ganar con el voto de los hombres blancos de la “América profunda”. Clinton, en cambio, quiere ampliar el apoyo que cosecha entre las mujeres y las minorías: afroamericanos, latinos, musulmanes, LGBT. Las campañas, los actos, los discursos, las apelaciones, son segmentadas. El problema que concitan estos debates es que son una de las pocas instancias en las que hay que hablarles a todos los “nichos” electorales al mismo tiempo. 

10. En síntesis, no hubo knock out el lunes. Para la mayoría, ganó Hillary, o al menos superó la tan temida prueba de fuego. Pero los balances no son homogéneos. Trump se encargó personalmente, vía twitter y en las primeras horas del martes, de mostrar sus propias encuestas, que lo daban como triunfador. La campaña sigue. El martes 4 de octubre se producirá el único cruce entre los vices: Tim Kaine, ex gobernador de Virginia, de perfil similar al de su compañera de fórmula, y Mike Pence, el ultraconservador evangelista que eligió Trump para asegurar el apoyo de la base de su partido, que reniega de ciertas desviaciones liberales del magnate. Luego habrá un segundo combate entre los pesos pesados, Trump y Clinton, el 9 de octubre. Y, como no podía ser de otro modo, el round final se peleará en Las Vegas, diez días más tarde.

Alguien dijo alguna vez que en las elecciones de Estados Unidos debería votar el mundo entero. No eligen sólo a su presidente, sino a la cabeza del gendarme planetario, al conductor del imperio del capital. Eso explica, en parte, por qué la contienda Trump-Clinton concita tanta atención mundial. Y, con todo lo que los distingue, ambos candidatos son fieles exponentes de la clase dominante estadounidense. Hasta hace poco, además, no se llevaban tan mal. Trump, por ejemplo, aportó 100.000 dólares a la controvertida Fundación Clinton en 2009. Y Hillary y su marido se ubicaron en la primera fila cuando Donald se casó, hace una década, con su escultural esposa, Melania.

Por último, una pregunta recurrente: ¿qué le conviene a América Latina y a la Argentina? ¿Trump o Clinton? Ninguno de los dos. Ambos continuarán con la estrategia secular de mantener el dominio en su patio trasero, fomentando la fragmentación de los países latinoamericanos y manteniendo lo más lejos posible a las potencias extra hemisféricas. A diferencia de Sanders, muy crítico en este aspecto, ni Trump ni Clinton se propusieron modificar esos lineamientos históricos. El republicano podría generar un crecimiento del sentimiento anti-yanqui (como ocurrió con bush hijo) por su xenofobia y su estigmatización de la población hispana. El triunfo de Hillary implicaría una continuidad de las políticas interamericanas de Obama –por eso Macri y Malcorra la prefieren-, pero con una posición más dura respecto a los países no alineados. En síntesis, si con Obama hubo expectativas, luego frustradas, ahora ni eso. Analizando la oferta electoral, es difícil tener esperanzas frente a la contienda que se resolverá el 8 de noviembre.

“América Latina en disputa”. Tres días de debate en Sociales-UBA




JORNADAS EN CIENCIAS SOCIALES DE LA UBA

Con América latina en debate

Página/12

Bajo el título “América Latina en disputa” comenzarán a realizarse a partir de hoy a las 17 y hasta el viernes las jornadas de estudios organizadas por el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. La conferencia inaugural, en Santiago del Estero 1029 como todas las actividades, estará a cargo del politólogo español Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos.
“En el contexto actual, fortalecer los lazos construidos desde los pueblos de la región y crear nuevos vínculos de fraternidad nuestroamericana son objetivos más actuales que nunca”, dijo a Página/12 el decano de Sociales, Glenn Postolski.

- ver acá el PROGRAMA COMPLETO
 
La directora del IEALC, Mabel Thwaites Rey, informó que “se presentarán las ponencias de más de 400 académicos argentinos y de Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Paraguay, Uruguay, así como del norte de América y Europa”. Y consignó algunos de los temas: “las políticas comunicacionales y los medios, la cultura y el arte, la geopolítica regional y mundial, la pobreza, el mundo del trabajo, las desigualdades, los modelos de desarrollo y acumulación, el extractivismo, movimientos y luchas populares, pueblos originarios, cuestiones urbanas, la estructura agraria, la gobernabilidad neoliberal, el Estado y las políticas públicas, la integración regional, la defensa y los derechos humanos, los estudios de género y diversidad sexual, las migraciones, la relación entre Asia y América Latina y las pedagogías críticas”.
Mañana a las 9 debatirán sobre “Nuevas tendencias en la región en materia de regulación de la comunicación” Víctor Abramovich, Damián Loreti, Andrea Pochak, Mario Wainfeld y Luis Lozano. A las 14 habrá un panel llamado “América Latina, mejor sin TLC” con la participación, entre otros, de Christophe Aguitón, Ricardo Aronskind, Luciana Ghiotto, Leandro Morgenfeld, Diana Tussie y Juliana Peixoto Batista.
Otro panel, mañana a las 19, será sobre “Procesos de transformación y nuevos desafíos emancipatorios”. El viernes a las 17 será el turno de “Ofensiva neoconservadora y tentativas de relegitimación de la gobernabilidad neoliberal” y, a las 19, habrá un acto de solidaridad “con las resistencias populares latinoamericanas”.



Compartimos el programa definitivo de las
III Jornadas de Estudios de América Latina y el Caribe
28, 29 y 30 de septiembre de 2016
Facultad de Ciencias Sociales · Universidad de Buenos Aires
Santiago del Estero 1029, Ciudad de Buenos Aires

Los esperamos!

martes, 27 de septiembre de 2016

"Elecciones en Estados Unidos. La startup de Trump", por Ernesto Semán (Anfibia)




Por Ernesto Semán 
Anfibia




"Es un piso mínimo, se entiende, pero debería haberle alcanzado a cualquier candidato demócrata para, tras ocho años de Obama, imponerse fácilmente sobre Trump,” escribe Ernesto Semán. Como en ningún otro lugar, la elección puede poner como presidente a alguien con capacidad de dar fin a la humanidad, dice el periodista e historiador argentino que ha seguido de cerca la campaña en Estados Unidos. En este ensayo analiza el escenario político a partir de los mecanismos de control social, de la fantasía de que todos pueden ser emprendedores para triunfar y de las transformaciones de la sociedad norteamericana desarmando prejuicios. ¿Porqué dos candidatos producto del amplio paraguas del neoliberalismo y, no otros más diferenciados, pelean por la Casa Blanca?” 


- leer la nota completa acá

Morgenfeld: “A MACRI LE INTERESA COLOMBIA COMO MODELO DE DERECHA PARA LA REGIÓN”


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Morgenfeld: “A MACRI LE INTERESA COLOMBIA COMO MODELO DE DERECHA PARA LA REGIÓN”

Mar en Coche, FM La Tribu
 

El presidente Juan Manuel Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, también conocido como “Timochenko”, firmaron el acuerdo de paz. El conflicto armado dejó miles de muertos en el transcurso de 52 años. La ceremonia contó con unos 2500 asistentes vestidos de blanco. Entre ellos estaba, el presidente de Cuba, Raúl Castro; el secretario de la ONU, Ban Ki-moon; el secretario de Estado norteamericano, John Kerry; el rey de España, Juan Carlos; el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y el mandatario argentino, Mauricio Macri. El acuerdo de paz entre el Estado colombiano y las FARC deberá ratificarse el próximo 2 de octubre mediante un plebiscito en el que la población se manifieste a favor o en contra.
Leandro Morgenfeld, investigador del Conicet, explicó que el acto en Cartagena, con una presencia variopinta, fue un impulso importante y tiene de fondo la ruptura de Uribe con Santos, en la estrategia para abordar el conflicto. “La raíz del conflicto armado está vinculada a la reforma agraria. Esos problemas comunes a la región van a seguir”.
Sobre la presencia de Macri, Morgenfeld explicó que es por su interés de empujar a la Argentina a la alianza del pacífico. “Hay una apuesta de mostrar a Colombia como modelo para otras derechas regionales. hay que aprender qué no hacer de esos narcoestados”.
Además, Morgenfeld analizó el primer debate público entre la demócrata Hillary Clinton y el candidato republicano Donald Trump, y sus principales ejes: trabajo, portación de armas y terrorismo.
“Ambos candidatos representan al stablishment de Washington. Hace meses nadie daba un peso por Donald Trump, y ahora ninguno de los dos parece haber logrado un knock out en este debate”.

- escuchar acá el AUDIO de la ENTREVISTA - 





Morgenfeld: “Hillary es la candidata del establishment económico y político”

hilari


El historiador Leandro Morgenfeld dialogó con Luisa Valmaggia en el aire de “Abrir el Juego” tras el primer debate presidencial entre Hillary Clinton y Donald Trump

“La primera media hora Trump estuvo más cómodo y le endilgó a Hillary su oposición al Tratado de Libre Ccomercio”, analizó el historiador y afirmó que “Hillary fue más exitosa cuando trató de mostrarlo a Trump como alguien irresponsable para tener los códigos nucleares”.
Morgenfeld destacó que Hillary “tiene los medios de comunicación a favor” y la señaló como “la candidata del establishment económico y político”. En tanto, con respecto a Trump, lo calificó como “un multimillonario que paradójicamente Trump se presenta como el candidato de la antipolítica” y critica el rol de los medios en la campaña.
Con respeto a los números, sostuvo que ambos candidatos “llegan al primer debate casi empatados” y que sólo el Washington Post “le da unos puntos arriba a Trump”.
“El beso de Macri y Juliana Awada en el debate del año pasado es copia absoluta de la telepolítica norteamericana”, concluyó en su comunicación con la mañana de Cooperativa la 770.


Escuchá el [AUDIO ACÁ] Abrir el Juego – Cooperativa la 770 – 27 de Septiembre de 2016

"Obama y la Argentina: de las tensiones con Kirchner a la alianza con Macri", en el marco del II Seminario Internacional, EEUU: "El legado demócrata y el reto republicano"




II Seminario Internacional, "El legado demócrata y el reto republicano" con la participación de especialistas nacionales e internacionales de la #UNAM, #ConsejoRIAL, #UniversidadIberoamericna, #CISAN, #CONICET_UBA, #CLACSO, entre otros. Los esperamos este 29 y 30 de septiembre en la #FCPyS

Ver programa aquí: https://goo.gl/SAkxwd
— con Clacso - Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.



Voy a participar el jueves 29/9, 11 hs, con una ponencia titulada: "Obama y la Argentina: de las tensiones con Kirchner a la alianza con Macri"



lunes, 26 de septiembre de 2016

El SÍ a la paz en Colombia: distintos análisis sobre este día histórico

 




Todo aquel – hombres y mujeres – que en Nuestra América ha dedicado su vida y sus esfuerzos a intentar poner fin a la secular injusticia, explotación, violencia y marginación a la que, generaciones tras generaciones, ha sido sometido el bravo pueblo nuestroamericano por una rancia oligarquía que ha logrado controlar a su entero beneficio el curso de nuestra historia, no puede sino apoyar con todas sus fuerzas la solución definitiva de uno de los conflictos de mayor duración y más graves consecuencias, como lo ha sido el que se ha mantenido entre los sucesivos Gobiernos de Colombia y los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP).Muchos han sido los intentos de lograr el cese de los enfrentamientos y sentar las bases para una paz duradera; intentos que han sido liderados tanto por la propia FARC-EP como por hombres y mujeres que desde una posición de compromiso con la justicia y de salvaguarda de los derechos humanos, han intentado sin éxito acercar a las partes. En esta oportunidad lo ha podido lograr un gran humanista y defensor a ultranza de la unidad de los pueblos de Nuestra América y de su conservación como zona de paz. Se trata del Comandante Hugo Chávez, quien se empeñó en hacer posible la paz en Colombia, como lo reconocen ambas partes, y cuyo ejemplo queda como compromiso de todos y de todas ahora que los Acuerdos de Paz discutidos por ambas partes en La Habana, llegan a su definitiva resolución y abren las puertas para que el pueblo colombiano se reencuentre consigo mismo en paz y con justicia.
Vale destacar que tanto para la conclusión del Acuerdo General, como para el desarrollo de las posteriores conversaciones en La Habana ha sido determinante el solidario papel jugado por el gobierno de la Cuba revolucionaria, quién acogió los diálogos casi desde el inicio, así como la disposición y colaboración de los gobiernos de la República Bolivariana de Venezuela, del Reino de Noruega y de la República de Chile; Cuba y Noruega actúan como garantes, mientras Venezuela y Chile son acompañantes.
La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), en reafirmación de su compromiso con la defensa de la paz, la justicia, la solidaridad entre los pueblos y la verdad, atendió una invitación que le fuera formulada por el equipo negociador de la FARC-EP en los Diálogos de Paz en La Habana, para una reunión informativa sobre los avances logrados y sus expectativas en la consecución de la tan anhelada Paz en Colombia, que es también la Paz en Nuestra América.
En tal sentido, la REDH desea expresar su apreciación y compromiso con este Diálogo de Paz que debe ser hoy motivo de regocijo para todo el pueblo nuestroamericano, y en consecuencia:
  • Nos sumamos a dicho compromiso y expresamos nuestro deseo de trabajar con denuedo para que se afirmen las condiciones que aseguren la participación de toda la sociedad colombiana en la construcción de una paz mediada por una cultura de reconciliación, convivencia, tolerancia y no estigmatización, y que asegure el reencuentro, sin venganzas ni violencias, del pueblo que se fue a las armas con el pueblo que ha resistido en silencio una situación de opresión y de negación de sus más elementales derechos.
  • Abogamos porque el fin del conflicto y la implementación de las reformas surgidas del Acuerdo Final, constituyan la principal garantía de la no repetición de hechos semejantes, así como una vía expedita para asegurar que no surjan nuevas generaciones de víctimas.
  • Apoyamos todas las medidas que ambas partes han acordado para un reconocimiento mutuo verdadero y la voluntad de resarcir los daños producidos directa o indirectamente por un enfrentamiento que ha causado por más de 50 años víctimas inocentes, separación de las familias, migraciones internas, desplazamientos obligados, mutilaciones, violaciones, desapariciones, muertes y profundas heridas en el alma social.
  • Reconocemos como un gran aporte al fortalecimiento del sistema de Justicia y a la consolidación de la Paz, el acuerdo de establecer una Jurisdicción Especial para la Paz, que hará parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR); el cual permitirá que el Estado colombiano, acompañado de una sociedad en reconciliación, cumpla con el deber de investigar, esclarecer, perseguir, juzgar y sancionar las graves violaciones a los derechos humanos y las graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) que tuvieron lugar en el contexto y en razón del conflicto armado.
  • Confiamos en que la paz alcanzada permita un tratamiento justo y una plena garantía en la seguridad de la vida y los derechos humanos de todas y de todos los insurgentes que no incursos en los delitos de violación de los derechos humanos, decidan incorporarse plenamente a la vida política de la nación colombiana. Que no vuelva repetirse jamás la masacre cometida contra los integrantes de la Unión Patriótica que optaron honestamente por la incorporación pacífica a la sociedad de su tiempo.
  • Instamos a rechazar y condenar toda manifestación que vaya en contra de este anhelo de paz y a mantenernos vigilantes contra toda acción destinada a entorpecer o desviar los acuerdos alcanzados. En particular, exhortamos a que se tomen acciones contundentes que permitan desmontar las criminales estructuras paramilitares, organizadas y alentadas por la extrema derecha colombiana, que siguen funcionando, que controlan partes importantes del territorio colombiano y que se han extendido con graves consecuencias sobre los países vecinos de Colombia, como Venezuela y Ecuador, amenazando con ello la estabilidad de la región.
  • Reconocemos que la reconciliación que la sociedad colombiana y el mundo esperan no puede implicar impunidad en los crímenes cometidos por las partes, pero sí debe sellarse con una acción humanitaria como lo es la amnistía y el perdón para todos aquellos, hombres y mujeres, presos en cárceles del Estado como consecuencia del estado de guerra, así como el perdón para civiles acusados de complicidad sólo por el delito de haber apoyado lo que creían justo.
  • Esperamos que este proceso de paz en Colombia se complemente con la instalación de una mesa de negociaciones similar con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) que asegure de manera definitiva el cierre de una era de confrontación violenta y que abra para siempre una de diálogo, convivencia, confrontación pacífica de las divergencias y de participación plena de todas y todos los ciudadanos en la conducción de los asuntos públicos y en la justa distribución de las ingentes riquezas que caracterizan ese bello país.
  • Apoyamos la propuesta hecha por el Gobierno de Juan Manuel Santos de consultar mediante un plebiscito la opinión y el respaldo de la sociedad colombiana a los actuales Acuerdos de Paz, y esperamos que el contundente SI que resulte de dicha consulta sea la base para que se abra una nueva realidad política y social en Colombia a través de la posterior convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.
  • Llamamos a todos los intelectuales, artistas y movimientos sociales de Nuestra América y del mundo a acompañar de manera decidida este proceso de paz que vive el pueblo de Colombia, en la creencia de que el mismo habrá de contribuir a frenar al mismo tiempo las agresiones de potencias extranjeras sobre el territorio nuestroamericano y constituirá, al mismo tiempo que un ejemplo a seguir, un paso muy importante en la construcción de un mundo de paz con justicia.
En Nuestra América, a los 23 días del mes de septiembre de 2016
Adhesiones: [email protected]


FIRMANTES POR LA PAZ EN COLOMBIA
  1. Evo Morales. Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia
  2. Raúl Sendic, Vicepresidente de la República Oriental de Uruguay
  3. Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, Argentina
  4. Noam Chomsky, escritor, Estados Unidos
  5. Pablo González Casanova, sociólogo, México
  6. Roberto Fernández Retamar, Poeta, ensayista, presidente de la Casa de las Américas, Cuba.
  7. Alfonso Sastre, dramaturgo, País Vasco
  8. Fernando Lugo, ex –Presidente de la República de Paraguay.
  9. Miguel d'Escoto, Pdte. 63va sesión de la Asamblea General de la ONU, Nicaragua
  10. Martín Almada, Premio Nobel Alternativo, Paraguay.
  11. Danny Glover, actor de cine, Estados Unidos
  12. Miguel Barnet, Presidente Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba
  13. Silvio Rodríguez, trovador, Cuba.
  14. Enrique Dussel, filósofo, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, Argentina / México
  15. Franz Hinkelammert, economista, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, Costa Rica
  16. Itsván Mészáros, filósofo, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, Hungría /Reino Unido
  1. Ignacio Ramonet, periodista, fundador de ATTAC y promotor del FSM, Francia
  2. Gustavo Pereira, Poeta, crítico literario, Premio Nacional de Literatura, Venezuela
  3. Theotonio Dos Santos, sociólogo y economista, teórico de la Dependencia, Brasil
  4. Stella Calloni, periodista y escritora. Premio de periodismo José Martí, Argentina
  5. Frei Betto, escritor, teólogo de la liberación, luchador social, Brasil
  6. Joao Pedro Stedile, líder del Movimiento Sin Tierra (MST), Brasil
  7. Bernard Cassen, fundador de ATTAC y director de Le Monde Diplomatique, Francia
  8. François Houtart, sociólogo y teólogo, Bélgica
  9. Marta Harnecker, científica social, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, Chile.
  10. Jorge Veraza, filósofo, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, México
  11. Carlos Fernández Liria, Filósofo, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, España
  12. Héctor Díaz Polanco, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, Rep. Dominicana/México
  13. Los cinco héroes cubanos: Antonio Guerrero Rodríguez, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Fernando González Llort, René González Sehwerert
  14. Ismael Clark, Cuba, Presidente de la Academia de Ciencias de Cuba
  15. Juan Luis Martín Chávez, Presidente del Consejo Superior de Ciencias Sociales, Cuba
  16. Bernard Duterme, Director del CETRI, Bélgica
  17. Manuel Cabieses, Director Revista Punto Final, Chile
  18. Mónica Bruckman, socióloga, científica y experta en geopolítica de recursos naturales. Perú
  19. Michael Lebowitz, economista marxista ligado a procesos de cambio de A. Latina, Canadá
  20. Emir Sader, sociólogo y polítólogo, Brasil
  21. Pascual Serrano, periodista, fundador de Rebelion (web) y asesor de Telesur, España
  22. Javier Couso, Eurodiputado, España
  23. Camila Vallejo, líder estudiantil, Diputada al Congreso, Chile
  24. Eric Toussaint, porta-voz CADTM internacional, Bélgica
  25. Víctor Flores Olea, profesor, ensayista, analista internacional, diplomático, México.
  26. Ana Jaramillo, Rectora de la Universidad Nacional de Lanús, Argentina
  27. Freddy Ñáñez, Ministro del Poder Popular para la Cultura, Venezuela
  28. Farruco Sesto, arquitecto, Ex – Ministro de la Cultura y de la Vivienda, Venezuela
  29. Pedro Calzadilla, historiador, Ex – Ministro de la Cultura y de la Vivienda, Venezuela
  30. Fidel Barbarito, músico, Ex – Ministro de la Cultura, Venezuela.
  31. Juan Ramón Quintana, Ministro de Presidencia, Bolivia
  32. Reymi Ferreira, Ministro de Defensa, Bolivia
  33. Carlos Romero, Ministro de Gobierno, Bolivia
  34. Luis Arce, Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Bolivia
  35. René Orellana, Ministro de Planificación del Desarrollo, Bolivia
  36. Verónica Ramos, Ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Bolivia
  37. Roberto Aguilar, Ministro de Educación, Bolivia
  38. Ariana Campero, Ministra de Salud, Bolivia
  39. César Navarro, Ministro de Minería y Metalurgia, Bolivia
  40. Hugo Siles, Ministro de Autonomías, Bolivia
  41. Alexandra Moreira, Ministra de Medio Ambiente y Agua, Bolivia
  42. Luis Alberto Sanchez, Ministro de Hidrocarburos y Energía, Bolivia
  43. Marko Machicao, Ministro de Culturas y Turismo, Bolivia
  44. Marianela Paco, Ministra de Comunicación, Bolivia
  45. Milton Claros, Ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Bolivia
  46. Alfredo Rada, Viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, Bolivia
  47. José Alberto Gonzáles, Presidente de la Cámara de Senadores, Bolivia
  48. Gabriela Montaño, Presidenta de la Cámara de Diputados, Bolivia
  49. Héctor Arce, Procurador del Estado, Bolivia
  50. Carmen Bohórquez, historiadora y filósofa, Coordinadora General de la REDH, Venezuela
  51. Omar González, escritor y periodista cubano, Premio Casa de las Américas, Cuba
  52. Ariana López, editora del sitio web y del blog EDH, Cuba
  53. Nayar López. Politólogo, latinoamericanista, profesor UNAM. Coord. REDH México
  54. Angel Guerra, cronista y analista político, editor y articulista, Cuba / México
  55. Atilio Borón, politólogo, escritor, Premio Libertador al Pensamiento Crítico, Argentina
  56. Fernando Buen Abad, Director del Centro Sean Mac Bride, Lanús, Argentina / México
  57. Marilia Guimaraes, profesora, activista política, coordinadora REDH Brasil
  58. Alicia Jrapko, activista y líder del comité de solidaridad con Cuba, EEUU
  59. David Comissiong, fundador del Mov. Clement Payne, Barbados y coord. REDH-Caribe
  60. Juan Manuel Karg, periodista, analista político, investigador del CCC, Argentina;
  61. Roger Landa, maestrante en filosofía, equipo promotor cap. Juventud REDH, Venezuela
  62. Nora Cortiñas, defensora de los derechos humanos, Madres de Plaza de Mayo, Argentina
  63. Blanca Eeckout, periodista, coordinadora del Polo Patriótico, Venezuela;
  64. Hugo Moldiz, abogado, periodista, ex – ministro de gobierno, asesor presidencial, Bolivia.
  65. Katu Arkonada, escritor, politólogo, País Vasco
  66. Juan Carlos Monedero, politólogo, ensayista y político español, España;
  67. Hernando Calvo Ospina, Analista político, Colombia / Francia
  68. Fernando Rendón, poeta, periodista, director del Festival de Poesía de Medellín, Colombia;
  69. Antonio Elías, economista, presidente Soc. Lat. de Economía Política (SEPLA), Uruguay
  70. Eva Golinger, analista política, periodista, Estados Unidos
  71. James Early, antropólogo, Director de Est. Culturales, Smithonian Institute, Estados Unidos
  72. Augusto Zamora, profesor de derecho internacional, ex embajador de Nicaragua en España
  73. Irene León, comunicadora, socióloga y asesora política, Ecuador
  74. Carlos Molina Velásquez, filósofo, columnista, coordinador REDH en El Salvador
  75. Joel Suárez, Cordinador General Centro Memorial Martin Luther King, Cuba
  76. Fernando Martínez Heredia, filósofo y ensayista, Premio Nacional de Cs Sociales, Cuba.
  77. Vicente Feliú, trovador, Cuba.
  78. Javier Biardeau, sociólogo, analista político, Venezuela
  79. Mario Sanoja, antropólogo, escritor, Premio Nacional de Cultura, Venezuela
  80. Iraida Vargas, antropóloga, escritora, Premio Nacional de Cultura, Venezuela
  81. Jorge Sanjinés, director y guionista de cine, ganador del Premio Alba de las Letras, Bolivia.
  82. Gilberto Ríos Mungia, coordinador REDH, Honduras
  83. Luisa Vicioso, poetisa, escritora, República Dominicana
  84. Daniel Viglietti, Cantautor, Uruguay
  85. Michel Collon, escritor, periodista, fundador del colectivo Investig'Action, Bélgica
  86. Gilberto López y Rivas, Antropólogo, columnista de La Jornada, México
  87. Carlos Fazio, analista de asuntos geoestratégicos y políticos, Uruguay /.México
  88. John Saxe-Fernández, escritor, Dr. Estudios Latinoamericanos UNAM, Costa Rica/México
  89. Darío Salinas, sociólogo, coord. de postgrado en Cs. Sociales de la UIA, Chile / México
  90. Pablo Guadarrama, Filósofo, escritor, Cuba
  91. Ana Esther Ceceña, economista, experta en geopolítica, México
  92. Juan Paz y Miño, historiador, Cronista de la ciudad de Quito, Ecuador
  93. Horacio Cerrutti, filósofo, profesor de la UNAM, Argentina / México
  94. Adamos Katsantonis, compositor, poeta, escritor, Chipre.
  95. Cindy Sheehan, activista antibelicista, Estados Unidos
  96. Medea Benjamin, activista política y escritora, feminista y antibelicista, Estados Unidos
  97. George Ciccariello-Maher, escritor, prof. de Política y Estudios Globales, Estados Unidos
  98. Keith Ellis, escritor, crítico literario, Canadá/Jamaica
  99. Rati Saxena, poeta, directora del Festival Internacional de Poesía de Krytia, India.
  100. Ulrich Schreiber, director del Festival International de Literatura de Berlín, Alemania.
  101. Thomas Wohlfahrt, director del Festival Internacional de Poesía de Berlín, Alemania.
  102. Ekam Manuke, poeta, India.
  103. Ayo Ayoola Amale, poeta, activista por la paz, Ghana.
  104. Diego Montón, MNCI, Secretaría CLOC LVC, Argentina
  105. Gianni Vattimo, filósofo, escritor, Italia


El resto de adhesiones se pueden encontrar en:
http://www.humanidadenred.org.ve
http://cubaendefensadelahumanidad.blogspot.com

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Colombia: sí a la paz (1)


Durante esta semana, CONTRAPUNTOS, de Pablo Gentili, publicará diversas opiniones y aportes sobre el futuro de la paz en Colombia. El plebiscito del 2 de octubre marcará un momento decisivo en la construcción del necesario camino a la paz definitiva en un país que ha sufrido una guerra de más de medio siglo, con más de 5 millones de víctimas, 220 mil muertos, más de 25 mil desaparecidos y 30 mil secuestrados. Un horror que comienza a ser superado con el importantísimo acuerdo de paz logrado entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC. Nos sumamos así al esfuerzo colectivo y solidario de todos los que trabajan activamente, dentro y fuera de Colombia, para que el próximo 2 de octubre triunfe el SI A LA PAZ y podamos continuar soñando y construyendo un futuro de dignidad, justicia e igualdad.
"Lo que sorprende no es que se firme la paz, es que haya gente que vote por el no". Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial, 6 años secuestrada por las FARC.
"Podemos proclamar que termina la guerra con las armas y comienza el debate de las ideas. Confesamos que hemos concluido la más hermosa de todas las batallas: la de sentar las bases para la paz y la convivencia". Iván Márquez, jefe de la Delegación de Paz de las FARC.

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Colombia: sí a la paz (1)

Un SÍ al plebiscito es un SÍ a la paz - Eduardo Rueda
Por qué el SÍ este 2 de octubre - Carlos Mario Perea
El acuerdo de paz y los colombianos y colombianas en el exterior - Denis Rojas
El SÍ es una oportunidad única para construir una nueva escuela en Colombia - Nelson Ernesto López Jiménez 

Si_Paz_ColombiaColombia: movilización a favor del SI a la paz. Foto: Ivan Valencia (AFP)

Un SÍ al plebiscito es un SÍ a la paz

Eduardo Rueda, director del Instituto de Bioética de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia; coordinador del Grupo de Trabajo de Filosofía Política de CLACSO.

El próximo 2 de Octubre, los colombianos deberán decidir si aprueban o no el Acuerdo Final pactado entre el gobierno y las FARC, tras casi cuatro años de diálogos en La Habana. El Acuerdo Final establece las obligaciones suscritas por las partes para cesar el conflicto armado y se organiza en torno a seis puntos fundamentales: desarrollo rural integral, participación política, solución al problema de las drogas ilícitas, justicia hacia las víctimas del conflicto armado, cese del fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, y mecanismo de implementación, verificación y refrendación de lo acordado.
El primer acuerdo establece, bajo la premisa de organizar el desarrollo local con enfoque territorial, la creación de un fondo de tierras para los campesinos sin tierra, obliga a la actualización del catastro rural y al uso de tierras según su vocación, define obligaciones para el cuidado de áreas de interés ambiental y dispone una serie de medidas para garantizar la históricamente pendiente inclusión social del campesinado (educación, salud, vías, saneamiento básico, riego, créditos, seguridad social y alimentaria, apoyo técnico y apoyo a la economía familiar).
El segundo punto establece la obligación de facilitar la creación de partidos, establece mecanismos que den mayor transparencia a las elecciones, asegura la representación, al menos transitoria, de regiones apartadas en el Congreso, determina la creación de un estatuto de oposición, fija garantías para el derecho de protesta, y define estrategias para el fortalecimiento de la participación local, el control ciudadano, los medios de comunicación comunitarios y la seguridad de los líderes sociales.
El tercer acuerdo establece la creación, con fuerte participación de las comunidades afectadas, de un programa integral de sustitución de cultivos y desarrollo alternativo, el desarrollo de acciones de combate del crimen organizado, las finanzas ilícitas y la corrupción asociada al narcotráfico, y el diseño e implementación de estrategias para abordar el problema del consumo con un enfoque de salud pública.
El cuarto punto establece una comisión de la verdad para el esclarecimiento de lo ocurrido durante el conflicto armado, crea la unidad de búsqueda e identificación de desaparecidos y víctimas en razón del conflicto, y establece medidas de reparación hacia las víctimas que incluyen actos de reconocimiento de responsabilidad por parte de los victimarios, restitución de tierras y reparación colectiva de comunidades afectadas, retorno de poblaciones desplazadas a sus lugares de origen y atención psicosocial de las víctimas. Define, además, la jurisdicción especial para la paz, que investigue y juzgue a los responsables de crímenes graves.
El quinto acuerdo fija las zonas de ubicación para las FARC, establece los mecanismos para la entrega de sus armas a una misión de ONU y determina una estrategia para la verificación internacional del cese al fuego y de hostilidades. El acuerdo dispone que las autoridades civiles continuarán en estas zonas en el ejercicio de sus funciones.
El último acuerdo establece una comisión de seguimiento y verificación del acuerdo final integrada por tres representantes del gobierno y tres de las FARC, define un mecanismo de verificación internacional que incluye una misión de ONU que confirme la reincorporación de las FARC a la vida civil, dispone el acompañamiento internacional de varios países y entidades, como la ONU, en la implementación de los acuerdos, y condiciona la implementación de todo lo acordado a la refrendación ciudadana.
En este contexto, votar por el “Sí” significa, entonces, apoyar el contenido y la implementación de estos 6 acuerdos. Votar por el “No” echa al traste cuatro años de esfuerzos entre las partes por encontrar los términos bajo los cuales cesar definitivamente la guerra. Echa al traste la enorme oportunidad de hacer justicia a las víctimas, de saldar la deuda social con tantas comunidades campesinas e indígenas marginadas y excluidas, de profundizar la participación ciudadana y robustecer los mecanismos de construcción de la voluntad democrática, y de asumir una agenda de desarrollo rural y de salud pública para enfrentar el problema de la producción y consumo de drogas. En fin, echa al traste la posibilidad de que los niños, las niñas y los jóvenes, y las generaciones venideras puedan construir poco a poco el único sueño legítimo: el de una justicia que nunca más produzca víctimas.

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Por qué el SÍ este 2 de octubre

Carlos Mario Perea, profesor de las Universidades Nacional de Colombia y Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá. Miembro del Consejo Nacional de Paz y de la Red de Universidades por la Paz

En muy contadas ocasiones un pueblo tiene la oportunidad de torcerle el curso a su destino. Para que esto ocurra ese pueblo ha tenido que atravesar las grandes aguas y, en medio de arduas contiendas, haber padecido indecibles sufrimientos.
Tal es el caso de Colombia, no sólo por haber portado el peso de la guerra más larga y degradada del continente, sino además por la triste condición de ser el rincón del planeta donde el narcotráfico descargó sus efectos más amargos y disolventes. Cuántas veces, durante el trayecto de las últimas tres décadas, nos hemos descubierto cerrando los ojos mientras nos invade la sobrecogedora sensación de ser los hijos de un país que sin remedio se condena al fracaso. Poco cuenta la orilla en donde la vida haya situado a cada quien; sea en este momento o en aquel otro, todos sin excepción pasamos por la aturdidora revelación de pertenecer a la nación cuyas coordenadas se desquiciaron.
Se le han pagado demasiados tributos a la muerte y la sangre: cuántas vidas malogradas, cuántos cuerpos mutilados, cuántas almas extraviadas, cuánto odio amasado…
En medio de esa larga agonía, no obstante, al fin parecen remontarse las grandes aguas de la guerra. Es eso, nada más y nada menos, lo que está en juego en el plebiscito de este próximo 2 de octubre. Ciertamente la victoria del “SI” no extirpará de raíz los más sentidos males nacionales. No se le pondrá coto final al conflicto bélico, para su infortunio Colombia enfrenta el drama de un nuevo ciclo de violencias alentado por viejos y nuevos agentes armados. Tampoco se erradicará de tajo el narcotráfico, las drogas ilícitas son uno de esos fenómenos globalizados cuya transformación depende de la voluntad conjunta del continente latinoamericano.
Con todo, pese a sus acotados alcances, el cierre de la confrontación con las FARC significa tanto como remontar las grandes aguas de la confrontación. Así es, supone desmovilizar el ejército que de lejos alcanzó el más impresionante despliegue por el territorio, en un momento presente en la mitad de la geografía. En realidad, lo que cuenta de más fondo, esa clausura significa poner término al consistente tejido histórico que ha urdido un cuerpo en armas cuyos primeros impulsos se remontan a los años 40 del siglo XX, como bien lo encarnó Manuel Marulanda Vélez, el guerrillero que emprendió su carrera como liberal de pura cepa para convertirse con los años en jefe de la causa insurgente.
Con la desmovilización de las FARC las aguas se aquietan, adormeciendo sus grandes turbulencias. Frente a la agonía de la nación que parecía condenada a la tristeza, la victoria del “SI” permite imaginar la posibilidad de un país que puede ser moldeado con manos dispuestas a entreverarse. La paz, su voz puesta en el corazón de la escena pública, ya ha resignificado cosas. Para comenzar, remozó el enmohecido sentido de lo ciudadano arrancando cientos de gentes al marasmo paralizante de la guerra. Entre una guerrilla abandonando sus consignas innegociables y una élite deponiendo sus intransigencias y privilegios, la paz movilizó una sociedad dispuesta, como nunca antes, a apostarle nuevas cartas al juego impredecible de la historia.
El 2 de octubre, el día de reclamar el sagrado derecho a vivir en paz, ese derecho tanto tiempo conculcado por las letales ponzoñas de la guerra.

Sólo en contadas ocasiones un pueblo tiene la oportunidad de torcerle el curso a su destino. Eso representa el “SI” del plebiscito, una voluntad que se reconoce a sí misma tras el trance de las grandes aguas y el sufrimiento, una voluntad de nación que se hace consciente del hecho que al fin, después de tan prolongado tiempo, llegó la hora de terciar el destino que nos viene por delante.
  
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El acuerdo de paz y los colombianos y colombianas en el exterior

Denis Rojas, socióloga colombiana, miembro del equipo de la Secretaría Ejecutiva de CLACSO.

La firma del "Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera" entre el gobierno colombiano presidido por Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejercito del Pueblo (FARC-EP), será puesto a refrendación por medio de un plebiscito nacional el próximo 2 de octubre.
La medida acordada en la mesa de diálogo de La Habana, ha sido considerada como mecanismo de legitimación de este proceso y así mismo, como una acción que no sólo involucra a los representantes o autoridades de cada uno de los sectores enfrentados, sino a la totalidad de la ciudadanía colombiana; es decir, busca que este sea un acuerdo entre la sociedad colombiana y las FARC-EP.
La participación en este proceso implica no solo a los ciudadanos y ciudadanas que habitan el territorio colombiano, sino también a todos aquellos que, por diversos motivos, nos encontramos fuera del país; más aún teniendo en cuenta que, según los datos de la OIM publicados en el Perfil Migratorio de Colombia de 2012, era el país latinoamericano con la mayor cantidad de ciudadanos viviendo de manera permanente en el exterior.
Colombia ha sido tradicionalmente un país de emigración. Desde la primera oleada migratoria en los años sesenta, los colombianos han emigrado a diferentes destinos por diversas razones, en gran medida por buscar mejores condiciones de vida y mayores oportunidades laborales. Los países de destino de los connacionales han sido, en primer lugar, la República Bolivariana de Venezuela y Estados Unidos, pero esto se ha venido modificando a lo largo de los años, como lo muestran algunos datos y estudios. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística, a partir del censo de 2005, calculó que el número de colombianos en el exterior es de 3.378.345. El Ministerio de Relaciones Exteriores (2012) estima que hay 4.700.000. (OIM, 2012)
La participación de colombianos y colombianas residentes en el exterior en el plebiscito del 2 de octubre no resulta un tema menor. El conflicto armado ha sido un factor significativo dentro del proceso migratorio, produciendo exilios ligados directamente a la violencia. También, debido a migraciones voluntarias como consecuencia de la limitación en el ejercicio de derechos fundamentales, lo que ha producido la salida de decenas de miles de colombianos y colombianas en la búsqueda de mejores condiciones económicas o como estrategia para acceder a mejores servicios educativos, entre otros.
La ACNUR señala que, en 2015, Colombia tenía 6.939.067 desplazados internos.

Sin embargo, cabe aclarar que estos datos puede estar subvalorados, ya que, debido a las condiciones propias de la migración tanto interna como externa, no todas las personas que sufren desplazamiento se encuentran registradas.
El exilio colombiano no ha logrado dimensionarse y visibilizarse por varios factores. Por un lado, porque las condiciones de salida obligan a mantener el anonimato, "diluyendo" a los exiliados entre la masa migrante como medida de protección o mecanismo de autopreservación. Por otro, porque en los países de llegada se dificulta el registro, ya que los trámites para la solicitud de la condición de refugio o asilo requieren la presentación de documentación procedente de Colombia que resulta imposible de tramitar para el migrante, o simplemente por desconocimiento de los marcos legales de protección internacional.
Hay un total desconocimiento de todas las fuerzas del país acerca de qué consiste el exilio, la diáspora y la migración. El Alto Comisionado de Naciones Unidas señalaba que hay más o menos 780 mil personas en situaciones similares al exilio, pero hay mucha gente que no está contabilizada porque han tenido que irse en silencio.(Fragmento del testimonio de José Gamboa disponible en el Proyecto Voces del Exilio del Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia).
Si bien la migración externa han sido significativa en la historia del conflicto en Colombia, la consolidación de procesos organizativos de migrantes es reciente. La confluencia de diversas iniciativa institucionales, auto convocadas y partidarias ha crecido de cara a dos elementos fundamentales: la promulgación de la Ley 1448 de 2011 (Ley de víctimas y restitución de tierras) que abrió los canales legales para el reconocimiento de las víctimas y su reparación, pero cuya definición y operativa no consideró las condiciones de los exiliados; y, el proceso de diálogo con las FARC-EP y los espacios de discusión del punto 5 del Acuerdo, que contempló audiencias públicas con las víctimas a fin de debatir los puntos respecto a reconocimiento, verdad y reparación, ya que en los borradores de este punto no se había considerado los procesos de exilio y la reparación de las víctimas residentes en el exterior.
La ley 1448 dio creación al Centro Nacional de Memoria Histórica como espacio para la investigación, la recuperación de memoria y la reparación histórica de la verdad.

El Foro Internacional de Víctimas, es un proceso organizativo de los colombianos/as exiliados que logró su consolidación en el año 2014. Busca abordar el fenómeno del exilio desde una mirada integral de las violencias incubadas en Colombia, extendiendo el reconocimiento de víctima a quienes han debido abandonar el país a causa de la violencia de género, la miseria, la violencia política, las tragedias medioambientales, los conflictos étnicos o la homofobia. Así mismo, desde los espacios políticos partidarios, la representante a la Cámara por los Colombianos en el Exterior, Ana Paola Agudelo, del movimiento político “Mira”, ha llevado a cabo diversas acciones para articular la comunidad colombiana en el exterior con la aplicación de la Ley de Víctimas y de las medidas resultantes en los acuerdos de La Habana.
Finalmente, la alta migración de colombianos y colombianas, principalmente de aquellos que migran como opción para acceder a la educación superior, sea en el pregrado como en el cursado de maestrías o doctorados, ha dado como resultado el surgimiento de procesos organizativos autoconvocados que buscan dar visibilidad a la diáspora colombiana, apoyando desde el exterior todo intento de favorecer la construcción de la paz y de una sociedad más democrática.

En el caso particular de este proceso de paz y de cara al plebiscito del próximo 2 de octubre, se ha organizado la Agenda Internacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz, que convoca a más de 30 colectivos de diversa naturaleza, los cuales, alrededor del mundo, estarán realizando acciones de formación, discusión y difusión del acuerdo de paz.
El 2 de octubre cada colombiano y colombiana podrá expresar en las urnas su decisión consciente sobre el destino de Colombia.

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El SÍ es una oportunidad única para construir una nueva escuela en Colombia

Nelson Ernesto López Jiménez, presidente del Centro de Investigación en Calidad de la Educación, Colombia.

La escuela colombiana ha estado marcada, en buena medida, por las violencias, por el desconocimiento de los derechos humanos, por el no reconocimiento de la otredad y de la diferencia, por la competencia y la estandarización, por la exacerbación del éxito individual en detrimento de lo público, en un contexto donde impera “la ley del más fuerte”.
Votar por el SÍ es refrendar nuestra decisión de construir una Colombia en paz, con respeto a la diferencia, lo cual exige que la escuela sea transformada de manera estructural, promoviendo una resignificación de la identidad del docente, que lo rescate como intelectual autónomo, líder, promotor, capaz de producir ideas, generar sueños, invitar a desafíos. Se trata de convertir a la escuela en dinamizadora del cambio y de la transformación social que Colombia necesita.
Refrendar con un SÍ rotundo los acuerdos de La Habana, contribuirá a profundizar el compromiso social de la escuela con las problemáticas que habitan en el contexto local, regional y nacional. Una escuela que tendrá seguramente más preguntas que respuestas, pero que, mediante el diálogo, contribuirá activamente a construir la necesaria confianza, credibilidad, anhelo y deseo, por el cual, la paz, la equidad, la reconciliación, la reparación y no repetición, el respeto por el campo y la participación política, se convertirán en el horizonte de acción que guiará la construcción de nuestro futuro.
Proyectar el cambio sin transformar la actual realidad escolar, es pretender “tirarle piedras a la luna”. En nuestras manos esta que nuestras próximas generaciones reconozcan el esfuerzo por evitar esta guerra fratricida que, en las seis últimas décadas, ha llenado de sangre, rencor, odio, resentimiento, tristeza, amargura a cerca de ocho millones de colombianos y ha cubierto el territorio nacional con un manto de indiferencia, oprobio, olvido y desencanto.
No le neguemos a los hijos de nuestros hijos, la oportunidad de vivir en paz.

Presentación de "Neoliberalismo, neodesarrollismo, socialismo", de Claudio Katz. Miércoles 28/9, 15hs, en Sociales-UBA (Santiago del Estero 1029)



Este miércoles presentamos nuestro último título en el marco de las III Jornadas de Estudios de América Latina y el Caribe, en la Facultad de Ciencias Sociales | UBA.

Los esperamos!

Batalla de Ideas

Acuerdo de Paz en Colombia y Debate presidencial Trump-Clinton (Columna Morgenfeld AM750)





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Paz en Colombia y Debate Trump-Clinton (Columna Morgenfeld, AM750)

September 26, 2016 08:37



Análisis del Acuerdo de Paz que se firma hoy en Cartagena, tras más de siglo de conflicto.
Qué va a pasar esta noche, en el primer debate entre Donald Trump y Hillary Clinton: "Se espera que sea un super bowl político: va a ser el debate con mayor audiencia de la historia"


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